Messiento Feliz
Queridos, finalmente este hermoso mundial sí nos regaló una razón para celebrar... a los que tenemos pasaporte rojo. En una final casi poética, manchada únicamente por la presencia de nuestra Presidenta (que convocaron de último minuto porque seguro algún amigo de Trump le canceló), la selección de nuestra amada Madre Patria nos hizo soñar una vez más. Con una trama más que digna de Hollywood, el bebé que alguna vez se tomó una foto con su ídolo Messi vino a arrebatarle la copa de las manos en una definición de “el discípulo superó al maestro”. Aunque no tragamos a los argentinos, admitimos que soltamos una que otra lagrimita al verlo llorar. Habiendo dicho eso, ahí les van unos memazos de nuestro H Sindicato de Memeros AC...








