Es uno de esos fines de semana raros porque, la neta, Clau trae mejores planes que nosotros. Mientras la Doctora armó weekend getaway a practicar el “si us plau” en Barcelona, nosotros por lo menos podemos subirnos a una terraza a pedir una caña y pretender que estamos en las Ramblas, pero sin el jet lag. Por suerte es fin de semana de equitación en la CDMX y Richie O’Farril hizo su Auditorio Nacional, así que se compensa un poco. Aquí te traemos dos opciones: una terraza en Polanco para sentirte de la realeza madrileña y una cantina que te recuerda que, aunque te guste el jamón serrano, a tu hígado le sigue cayendo mejor el tequila.
Who is Gilles Thomas?
Sabemos que el contacto más cercano que ha tenido Sofi con el mundo de la equitación es cuando casi se queda como Stephen Hawking después de que su papá la trepó a un caballo de La Marquesa cuando tenía 7 años. Aún así, este fin de semana va a demostrar que entre su vocabulario natural hay palabras como oxer, paddock, tranco y albardón. Este fin es el Longines Global Champions Tour en el Campo Marte y pusimos al pobre intern a estudiar porque Mercedes nos invitó, así que allá andará dando lástimas. Esperemos no se empede (mucho) y grabe buen contenido.
Must: Que tu lugar tenga sombra
Blancómetro: ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
Carómetro: $ (si tuviste que pagar tu boleto, no tienes nada que hacer ahí)
Tapas Presidenciales
Ultramarinos de Fran (Dickens 33, Polanco). Si ya conocías el local de abajo, te va a gustar porque abrieron una terraza que es básicamente el refugio oficial de los que quieren tapas, pero sin el desfile de vendedores de vapes, colchas y cupcakes todo el día. Es el spot perfecto para ir a chismear mientras te sirven unas croquetas que sí tienen jamón y no solo aire. Ideal para pretender que estás en Barcelona como la Presidenta, pero con la ventaja de que aquí no tienes que soplarte discursos políticos, solo elegir entre un tinto de verano o una caña bien fría.
Must: La ensaladilla rusa (clásica de Fran)
Blancómetro: ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
Carómetro: $$$$
Cantaritos My Love
El Maldito de Jalisco (Versalles 80, Juárez). Es una Restaurante/Bar/Cantina que entiende perfecto el mood de la CDMX. Comida jalisciense de verdad (aguachiles, carne en su jugo, tortas ahogadas y así) pero con un ambiente donde no te da miedo mancharte la camisa. El lugar es amplio, la música está en el punto exacto para que el chisme fluya y los cantaritos… aaaaaaaa su madre como nos gustan los cantaritos! Una joya. Es el spot ideal para ir con muchos amigos y dejar que la comida se convierta en una pda memorable con puro tequila.
Must: La carne en su jugo y obviamente, el cantarito. ¿Ya les dijimos que nos gustan los cantaritos?
Blancómetro: ⭐️⭐️⭐️
Carómetro: $$$
Euphoria Reloaded
Después de estar en stand by por años, regresa Euphoria… la serie de HBO sobre los fentakids gringos. En su tercera (y esperamos) última temporada, la trama da un salto temporal a la vida post “high” school de los protagonistas. Regresan Rue (Zendaya de Holland) como mula de f3nta en California. También está Nate (Jacob Elordi) como nepo contratista, casado con Cassie (Sydney Sweney) como fianceé / bridezilla y sobre todo estrella de la página azul. Escenas shockeantes, muertes inesperadas, estupefacientes más cabrones que los de Alerta Aeropuerto, piel e ilegalidades (por decir lo menos) hacen que el morbo nos tenga esperando nuevo capítulo cada domingo.
Blancómetro: ⭐️⭐️⭐️
Malcolm in the Guetto
Después de 20 años, y ser fuente primordial de memes, está de vuelta Malcolm in the Middle: Life’s Still Unfair. Es original de Hulu (o sea Disney+) y nos trae en 4 episodios. La verdad es que les estaba yendo tan mal que la promotora tuvo que pasear al cast y los llevaron a hacer promo a Venga la Alegría, lo cual refrenda que Life’s Still Unfair. De qué va este spin off? Después de alejarse de forma intencional de su familia, Malcolm vive una vida relativamente tranquila y feliz al lado de su hija y su novia. Cuando lo buscan para el 40° aniversario de sus padres todo se desmadra cual capítulo de navidad de The Bear. Para sorpresa de nadie, el protagonista había escondido la existencia de su disfuncional familia y se ve obligado a presentarla y convivir con ellos de nuevo. Hay situaciones incómodas que, combinada con la nostalgia y el riopan, nos recuerda por qué nos mamaba esta serie hace 20 años
Blancómetro: ⭐️⭐️


